jueves, 25 de abril de 2013

Hacerse un hueso en el corazón


“No puedo más, hasta aquí llegué.” Hay momentos en que uno ve el dolor del mundo, o el propio dolor, y no desearía seguir adelante. Esto implica un desafío para la persona lúcida y abierta: los sabios tibetanos le llamaban "hacerse un hueso en el corazón", es decir, un eje que lo mantenga resistente y sensitivo a la vez; ésos son los corazones que hacen falta para que, justamente, haya menos dolor en el mundo. Des-corazonarse implica padecer de un mal que algunos pueblos originarios llamaban “pérdida del alma”: la persona se desconecta de su núcleo vital. Nuestro idioma lo dice claro: se des-anima; y siente impotencia, frustración, descreimiento, desesperanza. Pero... cuidado!! La evolución (la propia y la de la Humanidad) se mide en trechos más largos que lo que ese desánimo nos haga ver.

Y es que... el Camino es, más que un sendero, una escalera: la vamos subiendo trabajosamente, y cada escalón tiene sus propios desafíos, desde un nivel de conciencia más amplio (como quien, al ir escalando una montaña, ve con más perspectiva lo que queda abajo, en el valle). Cuando ya no nos alcanza el aliento para seguir ascendiendo (o sea, estamos des-alentados) es necesario permitirnos tomar un respiro, pedir ayuda, y estar atentos a no dejarnos envolver por las voces que incitan a detenerse, a volver atrás, a claudicar... Son engañosas! La vida va hacia adelante, y bajar los brazos es desperdiciar la lucidez y la sensitividad: nuestro patrimonio interno más preciable.

Para conservar resistente ese "hueso en el corazón" necesitamos nutrirlo con las sustancias que segregan los que no han desistido: aquéllos que con su verbo y con su obra, con su coherencia vital y aún con sus actos más cotidianos, nos ofrecen su mano para que sigamos subiendo la escalera, y nos dan ganas de darles a su vez nuestra mano a otros. Por eso queremos hoy compartirte lo que el poeta español José Agustín Goytisolo escribió para darle aliento a su hija; un aliento que le durara para siempre...

PALABRAS para JULIA

"Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable,
hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido;
yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado;
entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Un hombre solo,
una mujer,
así, tomados de uno en uno
son como polvo,
no son nada;
pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otros hombres;
tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos;
entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo;
la vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio;
perdóname no sé decirte nada más,
pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino,
y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso. "



Cuál es tu escalera para continuar el camino de crecimiento?
Quienes son esas personas que te dan una mano para seguir por la escalera de la evolución?
Cual es tu manera de asumir del desaliento? y como ayudas a los demas en este tipo de crisis?


Recopilación : Psicólogo Alvaro Cardona