miércoles, 16 de noviembre de 2016

El trastorno por estrés postraumático en los niños

Las señales podrían incluir las pesadillas, la evitación de aquello que les recuerde el trauma y un sentimiento de inseguridad, según los investigadores



Robert Preidt

Traducido del inglés: miércoles, 9 de noviembre, 2016

MARTES, 8 de noviembre de 2016 (HealthDay News) -- Los padres con frecuencia no consiguen reconocer el trastorno por estrés postraumático (TEPT) en los niños pequeños, según un estudio británico reciente.

"Cuando las personas hablan del TEPT con frecuencia piensan en soldados regresando de las zonas de guerra. Pero los niños que experimentan eventos traumáticos, como los accidentes de coche, las agresiones y los desastres naturales, también están en riesgo de desarrollar un trastorno por estrés postraumático", dijo el investigador principal, Richard Meiser-Stedman, de la Facultad de Medicina Norwich de la Universidad de East Anglia.

"Los síntomas pueden incluir recuerdos traumáticos y pesadillas, la evitación de todo aquello que recuerde al trauma, y sentirse como si el mundo fuera muy inseguro", explicó en un comunicado de prensa de la universidad.

Los investigadores realizaron un seguimiento a más de 100 niños de 2 a 10 años que habían estado en un accidente de tráfico en que se había producido un choque de coches, o el atropello mientras caminaban o se les había hecho caer de sus bicicletas. A todos se los había llevado al hospital con lesiones como contusiones, fracturas o pérdida de la conciencia.

Fueron evaluados de TEPT entre dos y cuatro semanas después del incidente, y de nuevo a los 6 meses y luego tres años más tarde.

Los investigadores encontraron que los que mostraron señales de estrés poco después del incidente no sufrían necesariamente un TEPT después de 3 años, y aunque algunos desarrollaron un TEPT que persistió durante años, esto se produjo solamente en una minoría de casos. La mayoría se recuperan de forma natural con el paso del tiempo, indicaron los autores del estudio.

La gravedad de la lesión se asoció con la incidencia del TEPT hasta los 6 meses después del incidente, pero no 3 años después.

Pero los investigadores añadieron que la mayoría de los padres de niños que todavía tenían un TEPT 3 años después no reconocían los síntomas de sus hijos. Este hallazgo sugiere que confiar en los informes de los padres sobre el TEPT en sus hijos quizá no sea lo adecuado para la identificación del TEPT crónico en los niños pequeños, dijeron los investigadores.

Los investigadores también descubrieron que los niños eran más propensos a sufrir un TEPT si sus padres también sufrieron un TEPT a corto o largo plazo. Pero incluso estos padres quizá no reconozcan el TEPT de su hijo.

"Este estudio revela algunos vínculos realmente interesantes entre el modo en que los niños y sus padres reaccionan ante el trauma", dijo Meiser-Stedman.

Los niños podrían sufrir un TEPT durante años sin que los padres fueran conscientes de ello. Los investigadores también encontraron un vínculo potente entre el hecho de los padres tengan un TEPT y el hecho de que sus hijos también lo tengan, incluso años después del evento traumático.

"Esto podría ser así porque el estrés inicial de los padres se empeora debido a los síntomas que presentan sus hijos, o porque las respuestas del hijo están configuradas por las reacciones iniciales de los padres, o un poco de las dos cosas, lo que lleva a una amplificación de los síntomas para ambas partes", dijo.

"Es interesante que, incluso en estos casos, siguiera siendo improbable que los padres reconocieran el sufrimiento de sus hijos", añadió Meiser-Stedman.

"Este estudio refuerza la idea de que se tenga en cuenta la salud mental de los padres, y que se proporcione un respaldo tanto para los niños como para sus padres después de un trauma, a fin de reducir los efectos a largo plazo para ambos", concluyó.

El estudio fue publicado el 8 de noviembre en la revista Journal of Clinical Psychiatry.
Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

FUENTE: University of East Anglia, news release, Nov. 8, 2016
HealthDay
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