jueves, 7 de noviembre de 2013

El costo de comprar el cariño

Las relaciones con los hijos

Por Becky Krinsky Braverman

No, es no, y ya. Cuando no se puede, no se debe. ¿Por qué debe de existir la culpa y el miedo al no complacer a las personas queridas? ¿Será que realmente al darle a los hijos todo lo piden en lugar de hacerlos mejores personas los convertimos en seres insaciables, llenos de prepotencia y sin límites? Sigue leyendo.